Si yo puedo, tu tambien puedes
Si yo puedo, tú también puedes
Hay momentos en la vida que lo cambian todo.
No siempre se ven grandes desde afuera. A veces son decisiones silenciosas, internas, casi invisibles para los demás…
pero que para uno significan un salto enorme.
Yo tenía 16 años cuando me fui de mi casa para ir a São Paulo a trabajar como modelo.Recuerdo ese momento con mucha claridad: el bus, la despedida, la mezcla de emociones.
Habían muchos sueños si,pero también había miedo y incertidumbres, no sabía realmente qué iba a pasar, no sabía si estaba tomando la decisión correcta, solo sentía algo muy fuerte dentro de mí que me decía: tienes que ir y fui.
Con el tiempo, esa decisión me llevó a muchos lugares, a modelar en distintos países, a conocer culturas completamente diferentes, viajar por el mundo, a estar sola en lugares desconocidos, a enfrentarme a mí misma una y otra vez.
Recuerdo especialmente un momento en 2013, cuando decidí irme sola por tres meses al Sudeste Asiático sin conocer a nadie,
solo con una mochila y muchas preguntas internas, quería probarme a mi misma que era capaz de hacerlo.
Fue un viaje duro, enfrenté fuertemente mis miedos, ansiedades. Conocí mucha gente y costumbres muy diferentes, perdi 5kg, me enfermé de la guata, me pegaron inesperadamente un combo en Bangkok en la calle, anduve en tren por Vietnam de punta a punta, estuve en pueblos pequeños en Laos, comí muchas comidas callejeras… viví experiencias muy interesantes y si conocí mucha gente especial en en camino y siempre sentí la presencia muy fuerte divina dentro de mi. Confiaba que estaría protegida.
Ese viaje no fue hacia afuera, fue hacia adentro, quería entenderme, probarme, salir de todo lo conocido, desapegarme de lo material y en ese proceso entendí algo que hasta hoy me acompaña: el miedo no desaparece, vuelve a asomarse en diferentes etapas, pero sí cambia la forma en que te relacionas con él. Aprendí que el miedo muchas veces aparece justo antes de algo importante, antes de crecer, expandirte y convertirte en una versión más auténtica de ti.
No se trata de esperar a no sentir miedo.Se trata de avanzar incluso cuando está presente.
Hoy, mirando hacia atrás, veo que las decisiones que más me asustaban fueron también las que más me transformaron, no fue un camino perfecto ni fácil, pero fue mío, y creo que ahí está lo más importante; Escuchar esa voz interna que a veces es suave, pero que siempre sabe y te empuja, que te incomoda, que te invita a ir más allá de lo conocido.
Si estás en un momento en el que no sabes qué hacer, si sientes miedo, dudas, incertidumbre… quiero que sepas algo:
es completamente normal, pero también puede ser una señal de que estás frente a algo importante, no dejes que el miedo te paralice, déjalo estar… pero sigue igual, confía en ti, en ese impulso que viene desde adentro, porque al final, nadie más puede vivir tu vida por ti, eres el creador de tu historia!
Así que si yo pude, con 20 dólares en mi bolsillo tomar ese bus a los 16 años a São Paulo, tu también puedes.